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Thread: H√©roes Ca√*dos y otras historias

  1. #91
    Mix Thorngall
    Guest

    El Pergamino 2: Las tres pruebas (3/4)

    Tras el pasillo de la runa roja de la Fuerza llegaron a una extra√Īa sala de duelos, dividida en lo que parec√*a ser una mitad de luz y otra de oscuridad.

    La mitad izquierda estaba iluminada por cristales de luz blanca que parecian flotar sobre un brillante suelo de oro y marfil con inscripciones en aquel viejo y oxidado idioma de los cielos que Ayesha a√ļn comprend√*a. En las paredes hab√*a grabados que ilustraban grandes eventos y batallas libradas por los Celestiales: el robo del Fuego, la primera derrota del Gattkarr, la p√©rdida de Yzabel...

    El lado derecho era un fiel reflejo del horrible Sal√≥n de Almas del Desgarraesp√*ritus. La pared estaba ensangrentada y decorada con g√°rgolas, v√*sceras y cr√°neos humanos y de bestias, y por su suelo negro discurr√*an peque√Īos canales de lava hirviendo, dibujando oscuros s√*mbolos de nigromantes.

    Una llama azul apareci√≥ en el centro, y los guerreros tomaron sus armas. El terrible Akkurnas apareci√≥ para el combate final en su verdadera forma, igualmente dividida. Su parte de luz se asemejaba a la propia A√*da, con largos cabellos blancos, una brillante ala de celestial, armadura blanca y dorada, y lo que parec√*a una de las Espadas del Semidi√≥s. Su parte oscura era un gran demonio con ala negra de drag√≥n y una poderosa garra de fuego infernal, muy parecido a Balzathor o Juicifer. El monstruo habl√≥ con una voz parecida a la de la propia arconte regurgitada por un esp√*ritu de la muerte...

    - "Bienvenida a nuestra arena... Es una grata sorpresa que no hayáis salido corriendo como una rata al ver nuestro poder, pretendiente de la espada. Tras aquella runa azul está vuestro premio, ¡pero tendréis que abatirnos antes!"

    Lugh hab√*a desaparecido. Parec√*a que aquel combate deb√*a ser cosa de dos. Ayesha tom√≥ la espada que le quedaba sana, ¬°pero el monstruo ya se hab√*a lanzado en vuelo sobre ella! La valkiria se apart√≥ r√°pidamente, mientras Akkurnas estrellaba la espada contra el suelo. Ayesha volv√*a a llevar su armadura de combate roja, y flotaba sobre sus alas oscuras. El √°ngel-demonio carg√≥ de nuevo, y se enzarzaron en un duelo en el aire...

    La arconte ca√*da era m√°s diestra y √°gil que Akkurnas, que luchaba m√°s bien usando la fuerza bruta. Sin embargo, el monstruo se defend√*a muy bien con su gran espada, e incluso su garra ardiente era capaz de detener el filo de la guerrera. Ayesha prob√≥ a arrojar una bola de fuego, que impact√≥ con fuerza en el rostro partido de la bestia.

    Akkurnas se dio la vuelta de nuevo, mostrando una gran quemadura en la mitad "humana" de su cara. Pero no por mucho tiempo, pues su poder de Luz la curó rápidamente. Con una siniestra sonrisa al ver a la guerrera cargando contra él, se preparó para aguantar el golpe...

    Ayesha pareci√≥ estrellarse contra un muro inquebrantable. Se comi√≥ completamente la Defensa de Luz, aquella invocaci√≥n que ella misma dominaba en los viejos tiempos, y bes√≥ el suelo. Akkurnas la arroj√≥ hacia arriba, y √©l mismo se elev√≥ y le lanz√≥ en vuelo un rayo de Luz que nada ten√*a que envidiar a los del mism√*simo Galzra... la arconte cay√≥ a plomo envuelta en fuego sagrado, partiendo el brillante suelo de la parte blanca de la sala. El √°ngel-demonio baj√≥ de nuevo, bastante agotado por el hechizo.

    Pero no muri√≥. Aquello habr√*a destrozado sin remedio incluso al Desgarraesp√*ritus, pero no a Ayesha. De hecho, incluso pareci√≥ darle algo de fuerza. Se levant√≥ escupiendo sangre... ya no pod√*a volar, ¬°pero a√ļn pod√*a atacar al monstruo mientras √©ste recuperaba el aliento! La espada atraves√≥ la brillante armadura del sorprendido Akkurnas, y le arranc√≥ un fuerte grito. Atac√≥ como pudo, pero la guerrera bloque√≥ la espada sagrada en una fuerte explosi√≥n. Akkurnas perdi√≥ su arma y cay√≥, bastante da√Īado por una especie de Defensa Oscura que Ayesha pudo invocar con √©xito.

    Por unos segundos, Ayesha pens√≥ que en realidad hab√*a derrotado a su propia hermana, y ten√*a una extra√Īa sensaci√≥n... pero, de repente, record√≥ la prueba, y corri√≥ hacia la runa azul mientras Akkurnas yac√*a fuera de combate.

    Tras la entrada, hab√*a una sala que brillaba como el mismo sol, con un pasillo a la izquierda y otro hacia la derecha. En el centro de la sala, clavada en una piedra volc√°nica del propio Hellsgate, una peque√Īa espada de filo negro con brillos rojos como el fuego. La Ira de Altair, tal y como la recordaba Ayesha...

    De repente, Lugh entr√≥ corriendo por la misma entrada, y una gran bola de fuego explot√≥ contra ella, tir√°ndolo al suelo. ¬°El horrible Akkurnas hab√*a despertado!

  2. #92
    Mix Thorngall
    Guest

    El Pergamino 2: Las tres pruebas (4/4)

    - "¬°Por aqu√*! ¬°No podemos volver atr√°s! ¬°Seguidme!"

    Lugh corri√≥ por el pasillo de la derecha, mientras Ayesha se recuperaba y tomaba la Ira. Oy√≥ un fuerte estallido, y sigui√≥ el mismo camino que el herrero. El monstruo se detuvo en la sala de Luz, temiendo el poder de la espada que faltaba all√*, y forz√≥ a la guerrera a continuar por el pasillo, a pesar de que la luz del amanecer comenzaba a hacer acto de presencia. Parec√*a mejor salir de all√* y arriesgarse con el sol que volver con aquel √°ngel-demonio de pesadilla...

    Hab√*a una salida abierta, quiz√° por Lugh, pero Ayesha ya no pod√*a avanzar m√°s. Pens√≥ en esperar a la noche, confiando en que aquella bestia no se sintiera tentada de entrar en el pasillo, pero mir√≥ al suelo y vio una lanza ligera de hoja brillante, con inscripciones m√°gicas. Oy√≥ una voz familiar en su mente...

    - "√Čsta es mi Gae Assail, uno de los cuatro tesoros de Danu... No encuentro a nadie que la merezca m√°s que vos. Vuestra naturaleza es oscura pero, ni √°ngeles ni demonios, s√≥lo alguien con el valor y coraje de un gran h√©roe, podr√*a pasar esas pruebas. Tomadla, y podr√©is salir sin peligro..."

    La valkiria tom√≥ la lanza, y pudo mirar hacia la salida abierta. Intent√≥ salir, y lo consigui√≥. A√ļn sent√*a un calor espantoso, pero ya no parec√*a capaz de hacerle da√Īo. ¬°Aquel tesoro la proteg√*a de la luz del d√*a!

    - "En realidad soy el dios y rey Lugh de los Danann. Yo mismo he creado las tres pruebas, y he visto que sois digna de ellas, mi se√Īora... Aishannarida. S√© que busc√°bais la espada oscura para conquistar el pergamino de la luz perdida. Alguien tiene que hacerlo, y yo preferir√*a que fu√©seis vos..."

    - "Buscad los otros tres tesoros mágicos de nuestra gente: el caldero del Dagda, la piedra de Fal y la espada de Nuada, y ellos os guiarán hacia el Uaraqasshaid-yannuri. Pero habéis despertado poderosas fuerzas al tomar esa espada, y debéis tener cuidado. El ángel de la muerte ahora va tras vuestros pasos..."

    Aelayrael-nass, Eladriel, el cruel arc√°ngel de la muerte. El expulsado, el conquistador, el asesino. No busca la paz y el equilibrio, sino arrasar sin piedad con todo lo que no sea luz divina. ¬°Y aquella peque√Īa espada era una de las llaves que pod√*a conseguirle todo el poder del Infierno!

  3. #93
    Good afternoon, thank you very much for sharing the information, I think it is a very important issue to discuss in this forum that gives us the information we need.

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