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Thread: H√©roes Ca√*dos y otras historias

  1. #11
    Mix Thorngall
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    El Se√Īor de los Muertos 3/3 (Ossion)

    Ossion fue encerrado en las mazmorras del castillo, pero no dec√*a palabra, simplemente vagaba en la celda y se golpeaba contra las paredes, no com√*a ni beb√*a. Su cuerpo estaba p√°lido, como un muerto en vida. Al d√*a siguiente, graves indicios de encantamiento asolaban el Castillo, el ganado enfermaba, las cosechas almacenadas se malograban, aparec√*an plagas de ratas e insectos y terribles olores...

    El cuerpo del Nigromante se iba corrompiendo, como si fuera v√*ctima de alg√ļn tipo de peste. Una extra√Īa aura verde lo rodeaba constantemente. Sir Valamir fue llamado con urgencia, y observ√≥ la escena con horror. Un horrible monstruo parec√*a atrapado en aquel cuerpo y buscaba la manera de salir. No pod√*an matarlo, ni permitir que permaneciera en la celda con su maldici√≥n. La √ļnica soluci√≥n era una prisi√≥n de la que no pudiera salir, ni vivo ni muerto...

    El Gran Palad√*n requiri√≥ los servicios de Merl√*n para abrir de nuevo la cueva de la Cala de Ragnall, para meter a Ossion mientras todav√*a era controlable en vida. Una vez dentro, aunque muriera, el esp√*ritu regresado no podr√*a salir.

    En medio de una terrible tormenta en la noche llevaron al brujo encadenado al lugar, donde el Gran Mago y Nathra Verdaine abrieron la cueva, desencadenaron y metieron el "muerto", y de nuevo invocaron el hechizo de protecci√≥n que hac√*a imposible salir de all√* a cualquier ser vivo, muerto o esp√*ritu. Inmediatamente ces√≥ la tormenta y la maldici√≥n que pesaba sobre el Castillo, y despu√©s se celebr√≥ una gran fiesta.

    El cadáver andante se adentró en la cueva, y se encontró con un monstruo andrajoso con una máscara cerrada, que llevaba un hacha de verdugo. El viejo Bourgard no era muy conversador, y saludó a Ossion partiéndolo en dos con su hacha.

    El aura verde que envolv√*a al cuerpo por fin se alej√≥ de √©l y se dirigi√≥ hacia el carnicero. Lo atrap√≥ y lo levant√≥ dos palmos del suelo... Comenz√≥ a aparecer una forma definida en aquel humo verdoso, apareci√≥ una mano huesuda que agarraba el cuello de Bourgard, seguida del resto del esqueleto, que levitaba sobre el suelo portando corona, cetro y ropajes dignos de un Rey. El Se√Īor de los muertos, el Rey Lich Ossion el Terrible hab√*a nacido...

    - "Gracias por liberarme de mi prisi√≥n, viejo compa√Īero sin alma... Tenemos mucho por hacer, muchas vidas que quitar, muchas almas que quemar... todo este maldito Reino que nos ha encerrado lo pagar√° con su existencia... cuando el m√°s poderoso Nigromante vivo nos saque de esta cueva..."

    Bourgard esboz√≥ una sonrisa debajo de su m√°scara. El Rey Lich lo arroj√≥ cari√Īosamente a trescientos metros sin ning√ļn esfuerzo, y huy√≥ como una rata, aunque feliz. Necros tuvo la revelaci√≥n del "√©xito" de su amigo en sus sue√Īos y se alegr√≥ por ello, pero pens√≥... ¬Ņrealmente deb√*a intentar liberarlo?

  2. #12
    Mix Thorngall
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    El Caballero de la Noche 1/3 (Sir Valamir)

    Hace mucho tiempo existi√≥ un Gran Maestro Nigromante llamado Nathkar, que hered√≥ sus conocimientos de su padre, Karn el Oscuro. Al ver el terrible final que tuvo el alma de su padre, renunci√≥ a utilizar sus ense√Īanzas para la maldad, y se convirti√≥ en un at√*pico Palad√*n de Camelot.

    Cambi√≥ su nombre por Nathanel el Firme. Su grandeza resid√*a en poder conocer y utilizar la magia oscura contra las propias fuerzas malignas, sin jam√°s ser tentado por ella. Se cas√≥ con su Capitana de Guardia, la legendaria Palad√*n Selina. Tuvieron un hijo sano y fuerte al que llamaron Valamir.

    Valamir aprendi√≥ la magia Celestial y las artes de guerra de su madre, y el conocimiento del poder oscuro de su padre, aunque jam√°s con intenciones malignas. Deb√*a guardar este conocimiento en secreto y s√≥lo utilizarlo cuando no hab√*a ninguna otra salida y no implicaba riesgo para ninguna vida o alma. Los padres de Valamir murieron en combate con honores, y jam√°s se supo nada en Camelot del pasado de su padre.

    A pesar de sus poderes oscuros, Nathanel el Firme jam√°s fue corrompido por ellos. Por eso, se hab√*a convertido en un activo √ļnico y extraordinario para el Ej√©rcito Celestial. No lo recibi√≥ en el Sal√≥n de los H√©roes ni Arabel, ni Taal, ni siquiera Vambrael, sino la propia Arconte A√*da junto a "La Bestia" Ybreel, pero eso es otra historia...

    Sir Valamir fue nombrado Caballero Palad√*n, y demostr√≥ una gran habilidad para enfrentarse a regresados y nigromantes, ya que compart√*a sus habilidades y conoc√*a sus debilidades. Por sus innumerables victorias, fue proclamado Gran Palad√*n del Reino, y apodado "El hijo de Vambrael" (aunque su verdadero padre Nathanel llegar√*a a ser mucho m√°s poderoso que aqu√©l). Se convirti√≥ en la mano derecha del Gran Mago Merl√*n, y con el tiempo le confi√≥ su secreto. Merl√*n lo acept√≥ y lo consider√≥ muy √ļtil para enfrentarse al mal con sus propias armas, pero le advirti√≥ seriamente de no utilizar ese conocimiento en presencia de nadie m√°s, pues podr√*a perder su condici√≥n de Palad√*n y ser exiliado o incluso ejecutado.

    Valamir y el mago obtuvieron grandes éxitos juntos. Salvaron Southport de la maldición de Jezebel, capturaron y encerraron en la Cala de Ragnall al asesino Bourgard y al nigromante Ossion y, sobre todo, aprendieron el uno del otro y formaron un formidable equipo capaz de enfrentar cualquier amenaza...

    La peque√Īa poblaci√≥n de la aldea de Glastonbury aument√≥ en cinco. Cinco hermosas y seductoras mujeres, que s√≥lo se dejaban ver entre las sombras nocturnas. Al poco tiempo, comenz√≥ a descender el n√ļmero de cabezas de ganado, y empezaron a desaparecer j√≥venes muchachos del pueblo. Parec√*a como si una bestia invisible estuviera depredando poco a poco la aldea. El Rey encarg√≥ al pelot√≥n de Sir Valamir la tarea de investigar los sucesos y destru√*r la posible criatura oscura que los estuviera causando. El Gran Palad√*n llevaba el libro de la noche que cogi√≥ de la guarida de Ossion, por si le pudiera ser √ļtil para conocer mejor a su nuevo enemigo.

  3. #13
    Mix Thorngall
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    El Caballero de la Noche 2/3 (Sir Valamir)

    Acamparon a las afueras del pueblo. El joven palad√*n Jared montaba guardia en la noche. Vi√≥ una luz que se acercaba al puesto, y se acerc√≥ para echar un vistazo. Una voluptuosa mujer que dejaba ver gran parte de sus encantos llevaba una l√°mpara de vela y parec√*a perdida en el bosque.

    - "Alto, ¬Ņqui√©n va?"
    - "Vaya... hac√*a mucho tiempo que no ve√*amos j√≥venes y fuertes soldados de Camelot por aqu√*... Me llamo Mia, y vivo en una caba√Īa al sur del bosque con mis hermanas, pero creo que me he perdido... ¬Ņpodr√*as guiarme al sur? Te estar√*a muy agradecida..."

    La mujer de ojos rojos como el fuego miraba fijamente a Jared, como si intentara hipnotizarle. El joven miraba un poco m√°s abajo de los ojos, aunque ya parec√*a bastante hipnotizado. No se resisti√≥ mucho, y acompa√Ī√≥ a Mia hacia el sur, donde pronto encontraron una caba√Īa. En ella hab√*a otras cuatro mujeres de id√©ntica belleza, y cualquiera dir√*a que eran diosas.

    Mia meti√≥ a Jared en la caba√Īa antes de que pudiera reaccionar, y las cinco lo rodearon, bailando a su alrededor y envolvi√©ndolo en caricias y sensualidad. El muchacho estaba completamente ajeno a la realidad... Una de ellas se acerc√≥ a su cuello con intenciones algo aviesas, pero Jared la vio y no pudo evitar besarla... La chica inmediatamente retrocedi√≥, solt√≥ un horrible grito mostrando su verdadero rostro de cad√°ver en vida y sus afilados colmillos y se desplom√≥ contra el suelo. Las otras se alejaron de √©l con temor y asco, y el muchacho pudo salir de la caba√Īa y volvi√≥ al campamento a toda velocidad. Esa noche los soldados cenaron una vieja receta Druida para coger fuerzas, cuyo principal ingrediente era el ajo, y el bueno de Jared repiti√≥ dos veces...

    El muchacho lleg√≥ como pudo al campamento y pidi√≥ hablar inmediatamente con Valamir. Le describi√≥ lo que hab√*a visto en la caba√Īa, y el Gran Palad√*n comprob√≥ si hab√*a algo similar en el "Noctum" de Ossion. Podr√*a tratarse de s√ļcubos, banshees o vampiros, pero el atrac√≥n de ajo s√≥lo era un arma efectiva contra estos √ļltimos, por lo que ya sab√*an a lo que se enfrentaban. El libro inclu√*a varios hechizos, la manera de convertirse en uno de ellos, y las maneras de matarlos... No hab√*a ni sol ni hechiceras del sol por all√*, por lo que la madera o plata en el coraz√≥n parec√*a la opci√≥n m√°s sensata y, sobre todo, contando con la ayuda inestimable de las mazas de plata de los Paladines, en especial la "matademonios" de Valamir.

    Los Paladines rellenos de ajo acudieron a la caba√Īa, donde encontraron a las cinco mujeres. Esta vez no les sirvieron sus encantos, y cuatro de ellas sucumbieron a las mazas de plata. Mia escap√≥ y se dirigi√≥ corriendo hacia una cueva cercana. Jared y Valamir la siguieron, dejando a los compa√Īeros en la entrada... s√≥lo era una, ser√*a f√°cil. Pero no lo fue tanto... un horrible monstruo, con la apariencia de Jezebel la Aulladora y las alas y fuerza del gran demonio Balzathor, cay√≥ del techo y los empuj√≥ violentamente hacia dentro de la cueva. Las otras cuatro s√≥lo eran v√*ctimas convertidas, Mia era el aut√©ntico vampiro original...

    Los dos Paladines juntaron espalda con espalda y aguantaron como pudieron los golpes del demonio, que atacaba con alas, garras y todo lo que ten√*a. Jared realiz√≥ una invocaci√≥n para frenar a la bestia, y Valamir le mir√≥ con desaprobaci√≥n. Consigui√≥ rechazar y hacer mucho da√Īo a Mia, pero al final la cabre√≥ demasiado, y √©sta le golpe√≥ con tanta rabia que parti√≥ su escudo en dos y le derrib√≥ sin piedad. Despu√©s se dirigi√≥ a Sir Valamir, lo levant√≥ del cuello con una mano, y despu√©s atraves√≥ su cuerpo con su garra...

    - "¬ŅY √©ste es al que llaman hijo de Vambrael? Ni cien √°ngeles ni paladines como t√ļ pueden detener mi poder oscuro..."
    - "No soy ning√ļn √°ngel, maldito saco de mierda, ¬°y me bastar√*a con pronunciar el nombre de mi verdadero padre para convertirte en cenizas!"

    Valamir empezó a tirar de hechizos e invocaciones oscuras del libro de la noche, y Mia esta vez comenzó a mostrar signos de dolor extremo y perdió su agilidad. Aprovechó el momento para agarrar la "matademonios" y golpear con las fuerzas que le quedaban en el pecho del monstruo, que se abrió como un libro. Se retorció y gritó, cayó al suelo, y su cabeza explotó como un globo.

  4. #14
    Mix Thorngall
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    El Caballero de la Noche 3/3 (Sir Valamir)

    Hab√*a acabado con la bestia, pero la herida era demasiado grande. Valamir se resist√*a a morir, le quedaba mucho por hacer. La desesperaci√≥n le llev√≥ a la mente una idea descabellada, y antes de llevarla a cabo advirti√≥ a su joven compa√Īero:

    - "Voy a hacer algo que te parecer√° horrible, mi buen Jared, y quiz√° despu√©s de ello desprecies el ser en que me convertir√©. Por favor, aband√≥name y d√* a los Caballeros que he perdido la vida y que t√ļ diste muerte al demonio..."
    - "Nunca, mi Se√Īor. Me hab√©is salvado la vida. Pase lo que pase, para m√* seguir√©is siendo el Gran Palad√*n del Reino hasta que mi alma me abandone..."

    Valamir se arrastró hacia el cuerpo sin vida de Mia recitando un hechizo del "Noctum", ¡y bebió su podrida sangre! Después cayó al suelo y perdió el conocimiento. Jared se acercó para intentar reanimarlo...

    El Gran Palad√*n oy√≥ la voz del viejo Desgarraesp√*ritus en la lejan√*a...
    - "¬°Valamir, hijo de Nathanel el Firme! Tu acto final ha sido deplorable y merecer√*as perder tu alma, pero ser√© misericordioso como tu padre lo fue conmigo. Conservar√°s tu alma hasta que decidas abandonar este mundo o seas destru√*do... y que tus actos decidan si a tu segunda muerte mereces la gloria... ¬°o el fuego del infierno!"

    Valamir despertó, y notaba como el dolor iba cesando poco a poco. Jared le ayudó a levantarse para salir de la cueva.

    Jared y el malherido Valamir salieron de la guarida, donde les esperaban sus compa√Īeros. Pero justo al salir de la cueva, el Gran Palad√*n se transform√≥. Sus heridas se regeneraron al instante, su fuerza se multiplic√≥ por cien y su cabello y piel palidecieron como los de un muerto. Era un demonio de la noche, un vampiro. Los Paladines lo vieron e intentaron atacarlo, pues se hab√*a convertido en un ser oscuro. Jared sac√≥ sus armas para defenderlo, pero antes de que pudiera, Valamir le golpe√≥ y sali√≥ huyendo antes de entrar en combate, para evitar da√Īar a los soldados. As√*, consigui√≥ que todos creyeran que Jared lo llevaba preso y consigui√≥ escapar, por lo que el joven no carg√≥ con ninguna culpa por intentar ayudarle, ya que se jugaba el exilio o la horca por ser c√≥mplice de un demonio. Valamir pudo conservar su vida y su alma, pagando el precio de su honor.

    Valamir observaba su deshonroso entierro desde lejos. Un Capit√°n recitaba un cruel discurso sobre la corrupci√≥n y maldad del que fue un honorable Caballero. Los Paladines se situaban en fila dando la espalda al lugar. El que fue el mejor Palad√*n de Camelot despu√©s de su padre se preguntaba si era posible que realmente sus compa√Īeros fueran tan desagradecidos...

    Un encapuchado se acerc√≥ en la sombra, cogi√≥ a Valamir del brazo y lo llev√≥ al interior del bosque. En un claro hab√*a un peque√Īo lecho de flores y una maza en el suelo. Su magn√*fica maza de plata "matademonios", que salvaron de ser destru√*da. Alrededor del lugar estaban el joven Jared, el Gran Mago Merl√*n, Nathra Verdaine y Rhiannon. El encapuchado se descubri√≥. Valamir se arrodill√≥, y hubiera llorado si su nuevo estado se lo hubiera permitido. Era el propio Rey de Camelot, que prefiri√≥ agradecer sinceramente al Caballero sus servicios en vida, sin importarle en lo que el azar le hab√*a convertido.

    Se despidieron. El Rey estrech√≥ la mano del caballero oscuro, Nathra le reverenci√≥, y Jared y Merl√*n le dieron un afectuoso abrazo. Por sus poderes curativos la Diosa no pod√*a tocarlo sin hacerle da√Īo, pero hizo brotar gotas de roc√*o de los ojos de Valamir a modo de l√°grimas. El Caballero de la Noche se march√≥ a su retiro secreto, agradecido de poder seguir sirviendo a su Rey y al Bien, aunque fuera en la sombra.

  5. #15
    Mix Thorngall
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    La Gran P√©rdida 1/3 (Yzabel la Ca√*da)

    Una joven Tierra florec√*a con la ayuda de Guardianes y Celestiales, y comenz√≥ a producir seres de todos los tipos, que conviv√*an en armon√*a. Orden y colaboraci√≥n... aquello enfurec√*a soberanamente a las ego√*stas e impulsivas fuerzas del Caos, encabezadas por el rebelde antes conocido como Mepherel.

    El Arc√°ngel Mepherel siempre mir√≥ con envidia y desprecio a sus Arcontes y todo lo que representaban. Todos los obedec√*an y veneraban ciegamente, pero √©l quer√*a ser libre, poderoso, sin normas ni obligaciones... Consigui√≥ robar parte del Fuego M√*stico, poder directo del √önico que alimentaba la creaci√≥n, y lo utiliz√≥ para crear su propio Reino Oscuro, y su jerarqu√*a de sirvientes malignos.

    Se hizo llamar Mephisto, Padre del Caos. El Fuego le proporcion√≥ poderosos seres oscuros que le obedec√*an con temor, como Gaznar Desgarraesp√*ritus y los Devoraalmas, los Cuatro Jinetes, Rimsala Flechanegra... Su naturaleza ca√≥tica le exig√*a controlarlos en todo momento para que no se volvieran contra √©l, pero lo prefer√*a antes que agacharse ante nadie, y mucho menos ante los presuntuosos Arcontes y los Celestiales. Los odiaba a muerte, e infundi√≥ el mismo odio a todas sus criaturas oscuras. Pero para ellos, mil veces mejor que destru√*r un √°ngel era corromperlo y atraerlo hacia el Mal.

    En una de esas aburridas tardes de jueves en el Infierno, el Caos ide√≥ un plan para hacer de la Tierra un lugar mucho m√°s agradable, creando volcanes, terremotos, tormentas e inundaciones, subiendo el propio Infierno a la Tierra. Envi√≥ a su cazadora Rimsala, equipada con la Nada, para buscar y capturar a la Guardiana que custodiaba el equilibrio del planeta, la esquiva Anuriel. No deb√*a destru√*rla sino arrojarla a la Nada, para que √©sta pudiera absorber su poder y as√* desencadenar terribles desastres para remodelar la Tierra al gusto.

    Anuriel o Abnoba, el Esp√*ritu de las Mareas, no era f√°cil de encontrar. La del arco maldito busc√≥ en cualquier lugar donde se hiciera notar su poder. Mares, volcanes, tormentas... no consigui√≥ hallarla nunca, pero cuando casi se daba por vencida, encontr√≥ juntas a dos de las Diosas Guardianas, Nathra Verdaine y Aquaria. No era raro ver a la bella Verdaine cuidando de sus bosques, pero la Dama del Lago no sol√*a andar por tierra firme, por lo que pens√≥ que estaba all√* para reunirse con las dem√°s. Las otras dos no tardar√*an en aparecer, y esper√≥ pacientemente a su presa.

    Apareci√≥ una peque√Īa esfera de luz, con destellos de arco iris. La esfera aumentaba de tama√Īo poco a poco, y adquiri√≥ una hermosa figura de mujer. El objetivo hab√*a llegado...

    La arquera oscura esperaba el momento para lanzar un ataque sorpresa y atrapar a Anuriel sin que las otras dos la molestaran. Las tres diosas se reunieron en c√*rculo, y los horribles ojos azufre de Rimsala brillaron... se lanz√≥ por detr√°s de ellas a la velocidad del rayo y golpe√≥ a Nathra y a la Dama con el arco, derrib√°ndolas. Invoc√≥ r√°pidamente a la Nada para que Anuriel no pudiera escapar... y de repente, apareci√≥ algo parecido a un agujero que atra√*a todo a su interior, en el que hab√*a una mujer vestida de negro, de ojos, piel y cabello completamente sin color y sin gesto, casi indistinguible del agujero. Era Xaydia, la Vac√*a.

  6. #16
    Mix Thorngall
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    La Gran P√©rdida 2/3 (Yzabel la Ca√*da)

    El ser oscuro pareci√≥ mover sus brazos, agarrando algo y tirando con fuerza. La luz de Anuriel, y ella misma, iba siendo atra√*da con fuerza hacia el interior del agujero. Las otras dos se recuperaron, pero la cazadora las amenazaba con su arco, y no pod√*an moverse para ayudar a su hermana, que casi hab√*a sido ya engullida por la Nada...

    De repente, Rimsala sinti√≥ una terrible punzada en la espalda, y su cuello era oprimido con fuerza. Solt√≥ la flecha del arco y aull√≥ de dolor. Nathra Ainu√™ la agarr√≥ por detr√°s, levant√°ndola un palmo del suelo, y le clav√≥ su cetro en la espalda, volte√°ndola y arroj√°ndola cerca del agujero. Las tres diosas intentaron ayudar a Anuriel, pero ya hab√*a sido tragada por Xaydia. Rimsala, al ver a Druantia y las otras dos diosas recuperadas, y habiendo perdido el factor sorpresa, vi√≥ que no ten√*a posibilidades y se arroj√≥ cobardemente al agujero negro para escapar.

    El clima hab√*a empezado a cambiar, y convertirse en extremo. El Caos ya ten√*a poder sobre la Tierra, que iba creciendo cada vez m√°s. A la llamada de auxilio de las Guardianas acudieron los m√°s poderosos Celestiales, Arabel e Yzabel, D√°rael, Ybreel y A√*da la Arconte, que era la √ļnica que ten√*a poder suficiente para abrir la guarida de las fuerzas del Caos. A su mando se encaminaron hacia uno de los volcanes m√°s activos, el "Puerta del Infierno", y comenz√≥ a recitar un conjuro en lengua Celestial que pens√≥ que jam√°s utilizar√*a...

    Parec√*an haber llegado al interior de la monta√Īa. Hab√*a fuentes y r√*os de lava, y el calor era insoportable para cualquier ser vivo...

    - "Espero que la temperatura no les incomode, mis queridos visitantes... No se preocupen por su luminosa Guardiana, se la devolveré con vida... cuando este calor, al lado del de la Tierra, parezca una suave brisa marina..."

    - "¬ŅMepherel? ¬ŅPor qu√© lo hiciste? Eras de los nuestros... te apreciaba... yo te..."

    - "Oooohhhh... La Grande ha venido... Para t√* Dios Mephisto, por favor. ¬ŅDe los nuestros? S√≥lo era tu maldito esclavo, igual que los cuatro perros que llevas detr√°s, Gran A√*da. Pero se acab√≥... y cualquiera de ellos brillar√*a m√°s que t√ļ si no estuviera a tu sombra."

    A√*da se dirigi√≥ a los Celestiales, "Ya tuvimos bastante, rescatemos a nuestra Guardiana y salgamos de aqu√*..." Ybreel y D√°rael asintieron, casi reverenci√°ndola. Yzabel simplemente asinti√≥, y pens√≥ al verlos si ese tal Mephisto quiz√° pod√*a tener algo de raz√≥n...

    Avanzaron por estrechos y malolientes pasillos, iluminados por antorchas con forma de garra. No, m√°s bien eran garras de verdad cortadas lo que sosten√*a el fuego. Parec√*a que la luz era atra√*da hacia el interior del pasillo, con m√°s fuerza a medida que avanzaban, hasta que llegaron a una gran sala. Una bella luz la iluminaba, aunque cada vez parec√*a m√°s d√©bil, y una especie de sombra se mov√*a alrededor. Al acercarse, vieron con m√°s claridad la forma de la oscura Xaydia, bailando en c√*rculos alrededor de Anuriel y absorbiendo su luz.

    La Vac√*a vi√≥ a los Celestiales, y de su interior surgieron siete demonios chillones con espadas de fuego. No fueron demasiado dif√*ciles de vencer... Ybreel los troceaba a dos espadas, Arabel e Yzabel los ensartaban a lanza, D√°rael y Aida directamente los consum√*an en fuego sagrado. Sin demonios de por medio, Xaydia se olvid√≥ de Anuriel y comenz√≥ a rodear a los √°ngeles, intentando engullirlos en el vac√*o. Los guerreros se manten√*an espalda contra espalda, golpeando con sus armas, sin darle a nada.

    Cuando la oscuridad estuvo a punto de envolverlos, una brillante luz detuvo en seco y aturdi√≥ a la oscura, cuya forma ahora se pod√*a diferenciar perfectamente, y se le distingu√*a un colgante negro en el cuello que absorb√*a toda la luz que le llegaba. A√*da envolvi√≥ el collar en fuego y, por si acaso, "La Bestia" tambi√©n lo pas√≥ por su espada. El collar fue destru√*do, y Xaydia pareci√≥ explotar y romperse en mil pedazos oscuros.

    La luz disminuy√≥ hasta casi apagarse. Era Anuriel, que gast√≥ la poca energ√*a que le quedaba para ayudar a los Celestiales. Cay√≥ al suelo agotada, y todos corrieron hacia ella para sacarla de all√*. Parec√*a que todo hab√*a terminado, pero Rimsala se acercaba por detr√°s en silencio como una serpiente...

  7. #17
    Mix Thorngall
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    La Gran P√©rdida 3/3 (Yzabel la Ca√*da)

    D√°rael vi√≥ el brillo del arco y gir√≥, justo cuando una flecha negra se dirig√*a al cuello de A√*da. El arc√°ngel se puso por delante para intentar desviarla, pero le atraves√≥ el pecho y cay√≥ fulminado. La propia Arconte desat√≥ una tormenta de fuego sobre la cobarde arquera, que fue derribada y seriamente da√Īada, y la tierra se trag√≥ su arco. Yzabel vi√≥ a D√°rael agonizando y la rabia la consumi√≥. Se abalanz√≥ sobre la ca√*da Rimsala, con su lanza apuntando a la cabeza. Una voz susurraba en su mente...

    - "Hazlo... Ya no la necesito, est√° obsoleta. ¬°Destr√ļyela! ¬°Venganza!"

    Rimsala suplicaba piedad, con l√°grimas en los ojos. Incluso parec√*a humana.

    -"No lo hagas, por favor... No seas como ella..."

    Yzabel vió la flecha atravesando al arcángel. Dudó un momento, pero al final atravesó el cuello de Rimsala con su lanza. Y la cazadora se consumió en el fuego. Yzabel se sintió aliviada, pero la ira volvió a ella cuando vió a Dárael expirar.

    -"Por favor, vuelve con nosotros, Yzabel. √Čl no querr√*a esto, ha dado su vida con honor y el √önico acoger√° su alma inmortal..."

    -"Oh, s√*, claro..." La voz volvi√≥ a confundir a Yzabel... "De nuevo un gran guerrero ha ca√*do para salvar a la Gran Diosa, y no ha movido ni un dedo para ayudarle... esa flecha era para ella, ¬Ņcrees que hubiera hecho lo mismo por √©l? Ni hablar, la Gran A√*da debe prevalecer, todos los dem√°s son sacrificables..."

    Mephisto estaba infectando la mente de Yzabel, y comenz√≥ a perder la raz√≥n, entre frustraci√≥n y rabia. Los √°ngeles se acercaron a ella, pero vi√≥ una vez m√°s la flecha clavada en el abatido D√°rael... "Ella deber√*a estar en su lugar..." "Ella deber√*a estar en su lugar..." "Ella deber√*a estar en su lugar..."

    - "Yo le... le amaba... ¬°T√ļ deber√*as estar en su lugar!" Yzabel se abalanz√≥ con su lanza sobre A√*da, pose√*da por el resentimiento y la ira. Ybreel la rechaz√≥, arroj√°ndola lejos sin herirla.

    - "Perfecto, ¬°mejor imposible! Ahora... ¬°vuela libre, Yzabel! ¬°Nada te retiene ya!"

    Yzabel se levant√≥ y se despoj√≥ de su armadura, lanza y vestimentas Celestiales. Sus ojos se volvieron rojos como el fuego, y sus alas ennegrecieron. Hab√*a ca√*do en el lado oscuro del Caos.

    - "Ahhh.. qu√© sensaci√≥n... Me siento bien, sin ataduras, sin √≥rdenes... ¬°libre! Quiz√° me una a Mephisto, quiz√° le destruya, pero har√© lo que quiera... ya no me debo m√°s a causas ni a l√*deres, ¬°soy yo misma!" "¬°Hermana Arabel! ven conmigo, no est√©s a la sombra de nadie, ni Celestiales ni Demonios, ni Bien ni Mal, s√≥lo nosotras..."

    - "Lo siento, yo s√© lo que soy, y s√© lo que t√ļ eras. Pero no pierdo la esperanza... alg√ļn d√*a, cuando haya paz, quiz√° volvamos a vernos... pero as√* no, mi querida hermana, as√* no".

    - "Lo mismo digo, mi querida Arabel... s√© lo que soy y me gusta. Volved a vuestra torre de marfil como esclavos del Bien, yo ya s√≥lo soy leal a m√* misma. Paz..." Yzabel se levant√≥ gr√°cilmente del suelo y vol√≥ fuera de la estancia envuelta en llamas. Se sent√*a poderosa y libre. La risotada de Mephisto inundaba la sala, y A√*da pronunci√≥ el conjuro para sacarlos a todos de all√*.

    La Tierra estaba de nuevo a salvo, pero hab√*an pagado un alto precio por ello. Una vez fuera del monte, la Gran Arconte A√*da, el √°ngel m√°s poderoso jam√°s creado, hinc√≥ la rodilla y se ahog√≥ en l√°grimas. De buen grado habr√*a dado su vida por salvar a D√°rael, pero realmente no pudo hacer nada. Pero tanto o m√°s le doli√≥ haber perdido a Yzabel de aquella manera.

    S√*, la Tierra estaba a salvo... pero quiz√° el viejo "Meph" fue esta vez el que gan√≥ la batalla.

  8. #18
    Mix Thorngall
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    Bourgard el Carnicero (1/3)

    En la √©poca oscura del Rey Uther, viv√*a en la aldea de Tintagel un joven y fuerte le√Īador llamado Tom Bourgard, al que todos llamaban "Bou", en una peque√Īa casa cerca del bosque, junto a su esposa y su hijo.

    Era un hombre amable y feliz, hasta que una extra√Īa y terrible enfermedad se llev√≥ a su amada, sin que los curanderos del castillo pudieran hacer nada por evitarlo. Aprovechando su momento de debilidad, los curanderos y los guardias enga√Īaron a Bourgard, convenci√©ndolo de que su esposa hab√*a sido v√*ctima de magia oscura druida, y le ofrecieron unirse a la despiadada causa del Rey contra la hechicer√*a, convirti√©ndose en verdugo real...

    Bourgard acept√≥ lleno de odio y ganas de venganza, y ejecut√≥, siempre bajo las √≥rdenes de su Rey, a muchos acusados de brujer√*a, inocentes o culpables. Pero √©l s√≥lo era un soldado m√°s, y pensaba que as√* ayudaba a que nadie tuviera que sufrir lo que sufri√≥ su familia por culpa de la maldita magia negra...

    A pesar de que Bourgard siempre intentaba hacer su trabajo con el m√*nimo sufrimiento posible para los ajusticiados, se granje√≥ el odio de la comunidad m√°gica, en especial de la exiliada Morgana...

    El Rey Uther muri√≥, y con √©l su cruzada contra la magia. Bourgard ya era algo mayor, y las ejecuciones dejaron de practicarse. El nuevo Rey pens√≥ que deb√*an protegerle, ya que, aunque s√≥lo cumpl√*a lo que su Rey le ordenaba, podr√*a sufrir crueles represalias. El ex-verdugo se march√≥ junto con su hijo a una peque√Īa villa en Brocelianda, con una nueva identidad, para poder vivir su retiro en paz.

    Sin embargo, no pas√≥ mucho tiempo hasta que los esp√*as de Morgana supieron acerca de la localizaci√≥n de Bourgard, y la hechicera pens√≥ que un poco de dulce venganza antes de cenar no hac√*a da√Īo a nadie...

    Los soldados de Morgana asaltaron la vivienda y se llevaron a Bourgard a la guarida de Morgana. All√* le esperaba la hechicera, junto con Ossion, Necros y Desd√©mona. Le desvistieron humillantemente, y le colocaron ropas viejas manchadas de barro y sangre, y una m√°scara de hierro cerrada. Una enorme hacha de verdugo estaba clavada en un tronco en el suelo.

    - "Has recuperado tu empleo, verdugo. Necesitamos de tus servicios para ajusticiar a un terrible asesino que ha masacrado a innumerables y queridos hermanos, un asesino que siempre ha podido escapar... hasta ahora"

    Los soldados trajeron a un hombre con una capucha negra, atado y amordazado. Quitaron el hacha y le agacharon, apoyando su cabeza en el tronco de √°rbol para ser decapitado.

    - "Cumple tu misión, y podrás marchar. Después de tantas, no creo que te cueste trabajo quitar una vida más... De lo contrario, ambos sufriréis dolor hasta que supliquéis morir"

    Sin otra opción, el viejo Bourgard levantó de nuevo su hacha, con mucho esfuerzo, y cortó la cabeza del hombre limpiamente, como era su costumbre. Ni siquiera notó cómo la vida se le escapaba. La cabeza encapuchada cayó al suelo.

  9. #19
    Mix Thorngall
    Guest

    Bourgard el Carnicero (2/3)

    - "Excelente, veo que sigues en forma... Esta noche cumplirás por fin tu misión y acabarás con la vida del terrible asesino..."

    - "¬ŅQu√© quieres decir, maldita bruja? Ya he cumplido..."

    Desd√©mona agarr√≥ la cabeza y esboz√≥ una cruel sonrisa. Quit√≥ la capucha, y se la ense√Ī√≥ al verdugo. Aquello destroz√≥ completamente su coraz√≥n y su alma. Hab√*a ejecutado a su propio hijo... Bourgard perdi√≥ el conocimiento y cay√≥ al suelo entre las risotadas de los brujos.

    Bourgard despert√≥ en una celda con una horca en el techo y un taburete, y varios cuchillos y frascos con venenos en una mesa. A√ļn llevaba la m√°scara cerrada.

    - "Ya no tienes nada en este mundo, viejo... ahora, ¬°termina el trabajo! ¬°acaba con la vida del asesino! ¬°y puedes incluso elegir!"

    Bourgard se pas√≥ la noche maldiciendo y rogando a los esp√*ritus de la muerte una oportunidad para vengarse de los que hab√*an destrozado la vida de su hijo inocente y su raz√≥n. Y al final se quit√≥ la vida cort√°ndose las venas con uno de los cuchillos.

    A la ma√Īana siguiente, los hechiceros fueron a la celda, y vieron a Bourgard muerto en el suelo en el medio de un charco de sangre. Morgana y Desd√©mona sonrieron por el placer de la venganza, pero el ojo experto de Ossion vi√≥ algo que no le gustaba nada en las formas del charco de sangre, las heridas y la posici√≥n del cad√°ver.

    - "Llev√°oslo y enterradlo fuera... junto con su hacha, para que pueda ejercer en el infierno..."

    Los soldados agarraron el pesado cad√°ver con hacha y todo y lo sacaron fuera para enterrarlo. Ossion agarr√≥ a su amigo Necros y se marcharon "a buscar hierbas". El Nigromante sab√*a de buena mano que algo terrible iba a pasar, pero le encantaba re√*rse de las cagadas "king-size" de Morgana a la hora del caf√©...

    El pelot√≥n que se llev√≥ a Bourgard para enterrarlo tardaba demasiado. La propia Morgana y su aprendiz acudieron al lugar designado, esperando encontrar a los soldados bebiendo o roncando pl√°cidamente, pero lo que vieron fue un agujero vac√*o y una casquer√*a horripilante. Cabezas cortadas, manos, piernas, huesos, tripas, sangre... toda la cuadrilla de soldados hab√*a sido "hachizada" en trocitos.

    Desd√©mona corri√≥ a vomitar tras un pino para no ser vista, y al levantar la cabeza se encontr√≥ con el monstruo... ¬°El cad√°ver de Bourgard hab√*a resucitado para vengarse! Llevaba la misma ropa ensangrentada y m√°scara que cuando muri√≥, pero hab√*a ganado tama√Īo, fuerza y agilidad, y manejaba la pesada hacha de verdugo como si fuera su propio brazo. Con un sonido parecido a una risa siniestra, dirigi√≥ el hacha a la velocidad del rayo hacia el cuello de la hechicera, que se tir√≥ al suelo como pudo para esquivarla y solt√≥ un aullido de terror digno de la propia Jezebel.

    Morgana y algunos soldados acudieron al grito, y vieron al terrible cad√°ver andante a punto de hacer picadillo de bruja. Los arqueros y soldados atacaron al monstruo, permitiendo huir a Desd√©mona, que estaba hecha un susto con piernas. Las flechas y las espadas parec√*an herir a Bourgard, pero nada parec√*a molestarle lo m√°s m√*nimo, y segu√*a lanzando hachazos a diestro y siniestro. Los soldados se retiraron por orden de Morgana hacia Brocelianda, confiando en que el monstruo los seguir√*a... as√* podr√*an echarle el "muerto" al Rey de Camelot...

  10. #20
    Mix Thorngall
    Guest

    Bourgard el Carnicero (3/3)

    A las afueras de Brocelianda aparecieron los cuerpos destrozados de dos soldados enemigos, y las gentes del poblado temieron la vuelta del terrible Fenric Garrasucia y r√°pidamente enviaron mensajeros al Castillo, para que les mandaran refuerzos contra la bestia...

    Cay√≥ la noche, y todo parec√*a tranquilo, aunque nadie pod√*a dormir. Un joven muchacho jugaba fuera, convencido de que la historia de Fenric s√≥lo era un asustaviejas, pero se golpe√≥ con un √°rbol y cay√≥ al suelo. No, no era un √°rbol... era el monstruoso Bourgard, que se di√≥ cuenta e intent√≥ seguir con su sana costumbre de destrozar cualquier cosa que se mueva. El muchacho no pod√*a moverse, y s√≥lo pod√*a ver c√≥mo el hacha se dirig√*a r√°pidamente hacia sus piernas...

    Pero una fuerza empuj√≥ al muchacho, y lo alej√≥ del alcance del hacha, que se clav√≥ en el suelo. El Gran Mago, Sir Valamir y los Paladines hab√*an llegado para luchar. El monstruo se lanz√≥ en estampida contra los soldados, con el hacha por delante, pero los Paladines resultaron mucho m√°s diestros y dif√*ciles de abatir. Aun as√*, las armas parec√*an herir a Bourgard pero no le frenaban, sin embargo √©l s√* fue capaz de dejar a dos Paladines fuera de combate.

    La fuerza f√*sica no da√Īaba al no-muerto y, aunque era r√°pido pero no demasiado h√°bil, acabar√*a venciendo a los soldados por agotamiento. Ni los hechizos de luz de Valamir ni los elementales de Merl√*n le hac√*an un da√Īo apreciable, s√≥lo lo atontaban un poco.

    Sir Valamir sugiri√≥ a Merl√*n realizar juntos una invocaci√≥n oscura de Nigromante para intentar controlar al monstruo, ya que era pr√°cticamente invencible con las habituales. Al Gran Mago no le gustaba la idea, pero contra un cad√°ver sin alma no hab√*a nada valioso que pudieran da√Īar... se ocultaron de la vista de los Paladines, y Sir Valamir comenz√≥ a invocar a las fuerzas oscuras, sin peligro, de la manera en que le ense√Ī√≥ su padre.

    Un aura verde rode√≥ a Bourgard, y por primera vez se qued√≥ inm√≥vil. Merl√*n apareci√≥ y le arroj√≥ un frasco de poci√≥n, que se rompi√≥ en su m√°scara. Despu√©s, cay√≥ con un gran estruendo, sin soltar el hacha. Apareci√≥ Sir Valamir, con signos de cansancio. En realidad la poci√≥n no era m√°gica, pero era mejor que los Paladines creyeran que el monstruo hab√*a sido derrotado por una poci√≥n druida y no por el hechizo de un Palad√*n Nigromante.

    El cad√°ver s√≥lo estaba suspendido, cuando el hechizo se agotara acabar√*a por despertar de nuevo, y no pod√*a ser derrotado. Pero s√* pod√*a ser apresado en la Cala de Ragnall, de donde ning√ļn ser vivo o muerto pod√*a salir. Con una carreta de dos bueyes llevaron el pesado cuerpo a la cueva, y despu√©s lleg√≥ Nathra Verdaine para ayudar a los magos a abrir y cerrar el hechizo de la prisi√≥n.

    Una gran fiesta tuvo lugar en el Castillo para celebrar el fin de la amenaza. Y Ossion estuvo ri√©ndose a carcajadas tres d√*as seguidos...

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